Introducción a los Dispositivos de Protección
La seguridad en las instalaciones eléctricas residenciales depende directamente de dos componentes esenciales: la llave termomagnética (interruptor automático) y el disyuntor diferencial (interruptor diferencial).
1. La Llave Termomagnética
Su función primordial es proteger los conductores eléctricos (cables) contra sobrecargas y cortocircuitos. Nunca debe elegirse una térmica con un amperaje mayor al que el cable soporta de manera admisible.
- Cable 1.5 mm²: Térmica recomendada de 10A (Iluminación).
- Cable 2.5 mm²: Térmica recomendada de 16A o máximo 20A (Tomacorrientes generales).
- Cable 4 mm²: Térmica recomendada de 25A (Aire acondicionado o consumos pesados).
- Cable 6 mm²: Térmica recomendada de 32A (Líneas principales).
2. El Disyuntor Diferencial
A diferencia de la térmica, el disyuntor protege a las personas contra contactos directos e indirectos (descargas eléctricas / electrocución) detectando fugas de corriente a tierra. La sensibilidad estándar para uso domiciliario es de 30 mA (0.03 Amperios).
Asegúrate de realizar el test de prueba mensual presionando el botón "T" del disyuntor para verificar su correcto disparo mecánico.